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Asociación de la Medalla Milagrosa
Testimonios 2016

Estimado Padre:

Yo le he estado rezando a la Santísima Virgen María todos los días invocando su protección para que mi hija deje la oscuridad de sus adicciones y de vivir en la calle. Una noche en un sueño vi a Nuestra Señora parada cerca de mi hija, quien estaba rodeada de oscuridad. La Virgen Santísima la estaba iluminando con sus gracias. Desde ese sueño mi hija ha ingresado en un programa de rehabilitación y comenzado su propio negocio de limpieza de casas. Yo sigo ofreciendo el bienestar de mi hija a Nuestra Señora para que mi hija pueda llevar a cabo la misión que es solo de ella.

—Miembro de Nebraska

Querido Padre:

Quiero compartir con ustedes mi historia. El año pasado desarrollé insuficiencia hepática después de tomar demasiados medicamentos sin receta. Me llevaron a la sala de urgencias de un hospital. Estuve muy cerca de morir. En menos de una semana de la crisis inicial, mi hígado comenzó a funcionar otra vez y comencé a sanar. ¡Qué milagro! Me estabilizaron por dos semanas y luego pude volver a casa con mi familia. Gracias, Madre mía, a ti y a tu Hijo Jesús por su intervención, y gracias a Dios por mi recuperación.

—Miembro de California

Querido Padre:

Le quiero dar las gracias a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa por responder a mis oraciones. Mi relación con mi hijo no ha sido buena desde que mi esposo y mi hijo pequeño murieron. Mi relación con mi hijo pareció sanar en diciembre cuando fuimos a casa de mi familia. Desde entonces, ha sido como antes y espero en Dios que siga así siempre. Gracias, Madre mía, por llevar mis oraciones hasta tu hijo.

—Mensaje de correo electrónico

Estimado Padre:

Les estoy enviando una ofrenda en apreciación por la intercesión de la Virgen María por mi esposo que ha quedado curado de cáncer. Tenía cáncer en tres áreas de su cuerpo. Recibió quimioterapia dos veces y la segunda vez fue bastante intensa. Durante este tiempo, siempre llevó puesta la Medalla Milagrosa. Si no hubiera sido por su positivismo y por la Medalla, no creo que se hubiera curado. Para nosotros, esto ha sido un milagro. Gracias a Jesús y a María.

—Miembro de Missouri

Querido Padre:

Por dos años, mi esposo y yo estuvimos batallando con el banco para modificar el pago de nuestra casa. Sabemos que fue a través de la intercesión de nuestra Madre maría que el banco no solo redujo el balance de nuestro préstamo, sino que también nos dio un interés fijo muy bajo. Sin su intercesión, nuestra casa hubiera sido puesta en ejecución hipotecaria. Gracias Padre Celestial y Madre Santísima.

—Miembro de California

Estimado Padre:

Recientemente empecé a rezar la Novena a la Medalla Milagrosa por mis intenciones. Envié una petición para la protección de mi familia de las tormentas. Ese mismo viernes ayuné. Y ese mismo viernes, hubo un tornado que tocó tierra muy cerca de la casa de mi hermana y las casas de sus dos hijas, lo que destruyo todo a su alrededor. El tornado corrió paralelamente a la propiedad de mi hermana, por lo que no la dañó. Gracias Madre Santísima por mantener segura a mi familia.

—Miembro de Oklahoma

Padre:

Después de orar mucho por mi hermana que había dejado la Iglesia, me doy cuenta que finalmente ha regresado. Ahora va a misa todos los días y recibe los sacramentos. Amistades y yo rezamos muchos Rosarios por ella. No hay límites en lo que Nuestra Señora y su Hijo Jesús pueden hacer por un alma que se había perdido por un tiempo.

—Miembro de Maryland


Estimado Padre:

El año pasado recibí una Medalla Milagrosa de la Asociación y no pasó mucho tiempo después de eso cuando Nuestra Señora me protegió en un terrible accidente de motocicleta. Hubo dos muertos y dos gravemente heridos, pero que sobrevivieron. En cuanto a mí, salí disparada de la motocicleta y caí al otro lado de la baranda de seguridad. Salí caminando con solo moretones. Sé que es porque tenía mi Medalla conmigo y le había pedido a Nuestra Señora que vendiera nuestro camino. ¡Gracias, gran Señora!

—Miembro de Nevada


Querido Padre:

Cuando yo me mudé de ciudad, me sentía muy sola y deprimida. También estaba lidiando con malos recuerdos del pasado. Nunca había tenido una relación con la Virgen María, hasta este momento. Me puse de rodillas y lloré porque necesitaba una figura maternal. Al día siguiente, un compañero del trabajo me contó la historia de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Fue algo maravilloso y desde entonces, Nuestra Señora ha estado conmigo. Me ha ayudado en todas las batallas de depresión y soledad. Le estoy tan agradecida.

—Miembro de Virginia


Padre:

Mi hijo se encontraba en una grave situación en febrero. Estaba teniendo problemas graves de ansiedad y depresión, lo que le ocasionó dejar su estresante trabajo y largas horas de conducir para llegar a la oficina. Luego tampoco podía encontrar otro trabajo. El doctor lo puso en un hospital de rehabilitación por una semana. Le ofrecí muchos Rosarios a Nuestra Señora por su recuperación. Después de salir del hospital, mi hijo recibió una oferta de trabajo en una compañía que no solo estaba cerca de su casa, pero que también tenía un gran enfoque la familia. Él y su esposa tienen un niño de dos años. Esto no pudo ser posible sin la intercesión de Nuestra Madre celestial. Ella siempre ha respondido a mis oraciones y la quiero con todo el corazón.

—Miembro de Virginia


Querido Padre:

A nuestro nieto de 13 años le diagnosticaron con el síndrome de Tourette. He pedido que enciendan varias veladoras por él en el Santuario y he seguido rezándole a Nuestra Señora para que sane de esta terrible enfermedad. Ruego para que pueda tener una vida normal en la escuela y que los niños no lo acosen. Ya no se le nota, y ya tiene muchos amigos en la escuela que lo tratan con amabilidad. Le damos muchas gracias a la Santísima Virgen por su intercesión.

—Miembro de Pennsylvania


Estimado Padre:

Hace una semanas les escribí para decirles que me iban a operar para quitarme la vesícula biliar. Y ustedes me pidieron que los mantuviera al tanto. Pues les tengo buenas noticias. La cirugía salió muy bien. Les quiero dar las gracias por sus oraciones y por la intercesión de Nuestra Señora. Le he dado las gracias a Nuestra Señora muchas vece desde l cirugía. Les agradezco muchos las oraciones que hicieron por mí en la Asociación.


Estimado Padre:

A mi nieta se le derramó agua caliente por accidente. Fue llevado de emergencia al hospital y no sabíamos si viviría o que tan grave era sus situación. Yo le recé a Nuestra Señora y le pedí a mi hijo que le pusiera a la niña la su Medalla Milagrosa. Los doctores dijeron que necesitaría injertos de piel. Yo seguí rezando por ella. Cuando llegamos al hospital, yo le puse mi Medalla Milagrosa que había usado por 20 años. Ya han pasado 9 meses y mi nieta no necesitó injertos de piel. Está feliz y sana. Gracias maría por concedernos este milagro.

—-Miembro de Carolina del Sur


Querido Padre:

Después de haber sanado de cáncer hace tres años, mi fe en Dios se ha fortalecido mucho. Mi esposo siempre ha estado resentido por mi gran fe y muchas veces se burla de mí y de mis hijos cuando rezamos. Yo he encomendado a mis hijos a Nuestra Señora. Debido a eso, su fe también se ha fortalecido. Por medio de la intercesión de la Virgen, pueden amar a su padre, y orar por él continuamente. Nuestra Señora ha intercedido por nuestra familia durante este tiempo de tribulaciones.

—Miembro de Illinois


Estimado Padre:

Yo le recé a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa por mucho tiempo para que me diera la fuerza y poder dejar de tomar. Todo sucedió de repente en enero de 2009. Entonces me encontraba luchando con episodios severos de depresión y ansiedad. Después de mucha oración y pensamientos suicidas, ella y su hijo Jesús me sanaron completamente de una vida de condiciones y depresión. Han pasado casi cuatro años desde entonces y no puedo contener mi alegría por su intercesión. Alabado sea Dios y su Madre amorosa.

—Miembro de Kansas


Querido Padre:

A mi esposo le diagnosticaron cáncer de la cuarta etapa. Le comenzó en la próstata y se propagó a los huesos. Yo le recé a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa para que el cáncer fuera puesto en remisión. Esto pasó en 2009. ¡Hoy, mi esposo sigue con nosotros! Es un milagro que todavía esté vivo. Le estamos tan agradecidos a Nuestra Señora por su intercesión.

—Miembro de Wisconsin


Estimado Padre:

Yo me encontraba en una encrucijada en mi vida, como suele sucederle en algún momento. He visitado el Santuario de la Medalla Milagrosa varias veces y en la última puse mi vida ante María y la Medalla Milagrosa. Mi vida ha cambiado desde entonces mucho más de lo que pude haber imaginado. Sin mucho muy bendecido y todo es por la intercesión de María y de la Medalla Milagrosa.

—Miembro de Kansas City


Estimado Padre:

Hace tiempo les escribí sobre mi hijo que tenía una cita para hacerle una cirugía en la pierna. Les comenté que esta cirugía sería la última oportunidad que tendríamos para salvarle la pierna. Pensé que debería escribirles de nuevo para decirles que la cirugía salió bien y todo parece ir en buen camino. Después de cinco horas de cirugía pudieron salvarle la pierna. Le tomará algunos meses de terapia para volver a caminar. Pero quiero darle las gracias a usted, Padre, y todos los que oraron por nosotros. En verdad creo que Nuestra Señora, por su intercesión ante Dios, escuchó nuestras oraciones. Gracias por sus oraciones.

—Miembro de Mississippi


Querido Padre:

Me llamo María y para mí es un honor llevar el nombre de Nuestra Señora. A mí me diagnosticaron con cáncer de mama en 2008. En 2012 me volvieron a diagnosticar con otro tipo de cáncer de mama. Me tuvieron que hacer una doble mastectomía y reconstrucción. Me dieron quimioterapia por 78 semanas y Nuestra Señora me dio la fortaleza, el valor y el optimismo para sobrellevar este camino. Llevo en mi cuello la Medalla Milagrosa de la Virgen y un crucifijo todos los días.

—Miembrode Nueva York


Estimado Padre:

Mi hijo nació con un problema grave de asma. Batalló mucho con los brotes de la enfermedad pasamos mucho tiempo en el doctor y el hospital. Tenía que tomar tres medicamentos distintos todo el año además de seis medicamentos adicionales cuando se avivaba el problema. Empezamos a orar específicamente para que nuestro hijo sanara de sus alergias y el asma. Con la intercesión de Nuestra Señora, nuestro hijo ya no ha dado positivo a ningún tipo de alergia y no ha tenido que tomar medicamentos en el último año. Le damos gracias a Jesús y a María por nuestro milagro. Nuestro hijo usa siempre su crucifijo y su Medalla Milagrosa.

—Miembro de Ohio


Querido Padre:

Cuando yo estaba embarazada con mi niña, me dijeron que estaba en las primeras etapas de perder mi embarazo. Me dejaron ir a casa para descansar. Yo estaba muy preocupada y le recé con fervor y esperanza a Nuestra Santísima Madre. En poco tiempo, el dolor desapareció por completo y pude tener un embarazo normal y sano, y el parto fue muy fácil. Mi hija nació saludable y le puse el nombre de María. ¡Yo siempre uso mi Medalla Milagrosa! Gracias a Dios, ahora mi hija está por tener una hija propia y le pido a Nuestra Madre María que la ayuda a tener un embarazo sano, como me ayudó a mí. Nunca me olvido de darle gracias a Dios y a la Virgen Santísima. Somos tan bendecidos.

—Miembro de Pennsylvania


Estimado Padre:

Yo estuve involucrado en un accidente de carro donde falleció mi novia. Estuve en el hospital por dos semanas con 12 costillas rotas, los órganos machacados y otras lesiones. Llevaba puesta mi Medalla Milagrosa cuando esto pasó. Estoy seguro de que esta es la razón por la que estoy vivo hoy. Le estoy muy agradecido a Nuestra Señora por su intercesión por mí.

—Miembro de Maine


Querido Padre:

Con la intercesión de María, por tercera vez, he podido pasar las pruebas de cáncer sin ninguna indicación de la enfermedad. Antes, me sucedió dos veces que al hacerme las pruebas, el cáncer regresó. Espero que la tercera vez sea la vencida. He estado luchando contra el cáncer de colon en la cuarta etapa por cuatro años. Se ha propagado hasta el hígado. Comencé a rezar un Rosario diario hace unos cuatro años, y creo firmemente en la poderosa intercesión de nuestra Madre Santísima.

—Miembro de California


Estimado Padre:

Yo siempre quise comprarle una casa a mi mamá. Sin embargo, ya que tengo una discapacidad mental, no tengo mucho dinero. Pero comencé a rezar un Rosario cada día a nuestra Madre Santísima. Por la gracia de Jesucristo, pude lograr que mi humilde apartamento pareciera un hogar feliz en el que pudiéramos vivir mi mamá y yo. Estoy muy agradecido por este favor.

—Miembro de Texas


Estimado Padre:

Yo le recé a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa para que sanara mi relación con la más chica de mis hijas. Ese mismo día, mi hija me invitó a su casa. Dejó de tomar medicamentos para el dolor de espalda y ahora solo recibe inyecciones para el dolor. Ha vuelto a ser la misma persona alegre y divertida. En verdad es un milagro estar con ella otra vez, y con mis nietos y un hermoso bisnieto. Estoy tan agradecida. Gracias, Madre mía.

—Miembro de Oregón


Padre:

Después de visitar varios doctores y de perder cuatro bebés, nos dijeron que mi esposa María tenía un problema desconocido que causaba que no pudiera llegar a término. Cada incidente nos causaba dolor físico y emocional. Una Hermana de la Caridad hizo oración con las hermanas por María y pidió a Nuestra Señora que intercediera y le concediera el deseo de tener un hijo. La Hermana le dio a María que hiciera una promesa de que si Dios la bendecía con una hija, la llamaría Milagros y que ella sería un testimonio de la intercesión de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Hace 63 años mi madre María me dio el nombre de Milagros. Mi mamá sigue viva y con buena salud a sus 96 años. Nosotros visitamos a una de las Hermanas ya mayores y nos llenó de ternura cómo me abrazó y les contó a las otras hermanas que yo era su Milagro personal. Por años, esta Hermana ha repartido la Medalla Milagrosa a todo el que la quiera recibir. Recuerden, si le piden a nuestra Madre María, ella siempre estará dispuesta a ayudar.

—Miembro de Florida


Estimado Padre:

Después de volver a casa de la misa de la Fiesta de la Inmaculada Concepción, mi esposa y yo encontramos una Medalla Milagrosa con una cadenita en el piso de la sala. Ninguno de los dos había visto antes esta medalla. Para los dos esto fue causa de la Divina Providencia. Nuestra Madre Santísima y nosotros siempre hemos tenido una estrecha relación.

—Mensaje de correo electrónico


Estimado Padre:

El mismo día que recibí un correo electrónico de parte de la Asociación de la Medalla Milagrosa contando uno de los milagros concedidos por Nuestra Señora, yo experimenté mi propio milagro. Mi esposo, mi hija y yo íbamos camino a misa un sábado. Queríamos ir el sábado porque mi hija tenía que partir a la universidad el próximo día. Yo iba manejando en una calle residencial cuando de repente un carro estuvo a centímetros de chocar contra el lado del pasajero, donde mi esposo y mi hija iban sentados. Hubiera sido un desastre, y quizás hasta hubieran muerto. Al darnos cuenta lo cerca que estuvieron nuestras vidas de cambiar por completo, nos quedamos en silencio. Pero yo le di gracias a María por su protección. Llevaba mi brazalete de la Medalla Milagrosa y ese día por la mañana había rezado un Rosario. Los milagros suceden, no debemos olvidarlo.

—Miembro de Texas


Querido Padre:

Yo le rezo a nuestra Madre Santísima todos los días. Ella siempre está a mi lado. Mi hijo estuvo muy grave en el hospital con la infección de una bacteria. No creíamos que fuera a recuperarse. Milagrosamente, pudo mejorar y volver a casa. Aunque tenía un gran camino por recorrer para recuperar las fuerzas, le damos gracias a Nuestra Señora por escuchar nuestras oraciones e interceder por nosotros.

—Miembro de Nueva York


Querido Padre:

Mi esposo murió en 2002. Tuvimos un hijo. Él apenas tenía 8 años cuando su papá murió. Yo le lloré a nuestra Madre María y ella escuchó mi oración. Desde entonces nos ha llevado a mí y a mi hijo en su santo manto. Mi hijo está en la universidad que le paga el gobierno. Este fue un milagro porque, para ser patrocinado por el gobierno, uno tiene que ser inteligente y tener buenas notas. Créame, María intercedió por nosotros ante su Hijo, Jesús, y pudimos lograrlo. No puedo pasar un día sin darle gloria a nuestra Madre María. -Mensaje de correo electrónico

—Mensaje de correo electrónico


Estimado Padre:

Un día, mi doctor me llamó para decirme que no me quedaba mucho tiempo de vida. Tenía un quiste muy grande que estaba presionando al bebé que llevaba en mis entrañas. Tenía que someterme a cirugía lo más pronto posible. Una enfermera me dijo que nuestro hijo nacería en mayo, el mes de María, y que todo saldría bien. Mi esposo y yo creímos y le rezamos a nuestra Madre María todos los días. ¡Hoy, esa hija mía está por recibir en este mundo a su propio hijo! Estamos muy agradecidos por la intercesión de María y por el don de mi vida y la de nuestra hija.

—Miembro de California


Padre:

Mi hijo ha estado trabajando para una compañía desde hace varios años, pero solo tiempo parcial y sin beneficios. En la Navidad, mi hijo nos compartió que le habían dado el trabajo a tiempo completo, con beneficios y hasta un aumento. Nos llenó de alegría escuchar esta noticia. Como madre, yo le recé mucho a María sin perder la fe, y sabía que un día respondería a mi oración. Gracias, Madre preciosa, por tu ayuda en todo lo que hago. Te amo y siempre compartiré mi testimonio para que todos sepan cuanto amas a tus hijos.

—Miembro de Texas


Querido Padre:

Le comparto que mi esposo y yo estamos cumpliendo 50 años de casados. El creció en una familia estricta de metodistas y yo en una de católicos. Nos casamos por la Iglesia católica per mi esposo siempre fue metodista. En 2014, a sus 71 años, mi esposo se hizo católico. Una vez escuché que había que colgar una imagen o figura de nuestra Señora de la Medalla Milagrosa en la habitación o la puerta de la persona que queremos que se haga católica. Yo colgué una hermosa placa de cerámica de María justo fuera de la puerta de su cuarto. Estoy segura que María hizo que mi esposo se convirtiera en católico a esta edad. Ha sido muy fiel y no ha faltado a misa. También rezamos el Rosario Juntos.

—Mensaje de correo electrónico